La educación ambiental universitaria desde la ecología integral
Comillas defiende un modelo formativo que conecte sostenibilidad, justicia social y responsabilidad colectiva.
26 de enero de 2026
La educación ambiental universitaria debe ir más allá de transmitir conocimientos y provocar una verdadera toma de conciencia. Así lo sostiene Jesús Sánchez‑Camacho, director de la Unidad de Ecología Integral, en el siguiente artículo de Vida Nueva. El profesor recuerda que la acumulación de basura tóxica revela una crisis que no se resuelve solo con tecnología, sino con un cambio profundo en la relación de la humanidad con su entorno. Este es el núcleo de la ecología integral, una visión que une las dimensiones ambientales, sociales y espirituales, y que insiste en que “no existen dos crisis separadas, sino una única crisis socioambiental”.
El director subraya también el papel histórico de marcos como la Carta de Belgrado (1975) y la Declaración de Berlín (2021), que impulsan una educación orientada al desarrollo sostenible y a la formación de ciudadanos comprometidos.
En el ámbito universitario, afirma, que el compromiso ecológico debe impregnar toda la institución: gobernanza, docencia, investigación, vida estudiantil y gestión del campus. Aunque muchas universidades avanzan en este camino, el reto es convertir iniciativas aisladas en una estrategia estructural. Porque, como recuerda, el futuro se juega en las aulas.
Formación especializada, con una visión práctica, integral y alineada con los retos reales de la transición energética.
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Comillas defiende un modelo formativo que conecte sostenibilidad, justicia social y responsabilidad colectiva.
