El modo de ser guaraní

En el marco de Ignatius 500, Comillas CIHS y Biblioteca organizan una exposición sobre cultura y lengua guaraní

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En el marco de Ignatius 500, Comillas CIHS y Biblioteca organizan esta exposición sobre cultura y lengua guaraní

En el marco de Ignatius 500, Comillas CIHS y Biblioteca organizan esta exposición sobre cultura y lengua guaraní


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El tekohá es el lugar donde se desarrolla el teko, esto es, un modo de ser para la cultura guaraní. Así describió el P. Antonio Ruiz de Montoya, en el siglo XVII, una expresión que captura y describe toda una forma de vivir, bien conocida por jesuitas como Antonio Guasch o, en nuestro tiempo, el padre Bartomeu Meliá, SJ. Ellos y otros muchos convivieron gran parte de su vida con el pueblo guaraní. Con el objetivo de compartir ese conocimiento, el servicio de Biblioteca, con la colaboración del Ciclo de Multilingüismo y Multiculturalidad de Comillas CIHS y de su coordinadora, Nadia Rodríguez, ha organizado una exposición, a través de una selección de obras bibliográficas, sobre la lengua y la cultura del pueblo originario paraguayo y su vinculación con la Compañía de Jesús. Como dijo Paloma Bilbao, vicerrectora de Estrategia Académica, Innovación e Internacionalización, en la inauguración de la exposición, esta es “una preciosa ocasión para acercarnos a las humanidades”.

La vicerrectora estuvo acompañada en el acto de apertura por Ricardo Scavone, embajador de Paraguay en España. “Para nosotros, los paraguayos, hablar de multilingüismo y de multiculturalidad es hablar de nosotros mismos, de cómo somos, de nuestra forma de vida” en un país que se considera un Estado pluricultural y bilingüe. El guaraní, definido como lengua oficial en la Constitución de 1992, quedó protegido definitivamente en el año 2010 con una Ley de Lenguas que asegura su uso y conservación. Para el Estado de Paraguay, y para su embajador, este idioma es objeto de especial atención para la nación “como signo de identidad cultural, instrumento de cohesión social y medio de comunicación de la mayoría”.

La conservación de la cultura y la lengua guaraníes están históricamente muy vinculadas a la acción de la Compañía de Jesús en el país a lo largo de los siglos. Las reducciones jesuíticas son un importante símbolo de la actividad misionera desarrollada por los jesuitas en todo el mundo. “La Compañía de Jesús fue fundada en tiempos de utopías y de conflictos, de grandes viajes, de descubrimientos. En ese horizonte actuaron los jesuitas a quienes San Ignacio pedía acomodación a todo con prudencia santa”, contó Enrique Climent, SJ, rector del Colegio Mayor y del Seminario Pontificio de Comillas. En el contexto de las misiones, “esto se refiere a la práctica de una escucha atenta y al proceso de inculturación, es decir, el conocimiento de su cultura y de su lengua”. Quizá por ello quedaron escritos tantos testimonios y volúmenes, algunos de ellos presentes en esta exposición. Por ejemplo, La Histoire du Paraguay, editada en 1756 por Pierre François-Xavier de Charlevoix, SJ, o una reproducción facsímil del Arte de la lengua guaraní (1640) del ya citado Antonio Ruiz de Montoya, entre otros.

Desde Paraguay se unieron a la charla, celebrada en Comillas CIHS, Milciades González Espinola, SJ, director del Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guasch (CEPAG) y Rafael Velasco, SJ, provincial de la Compañía en Argentina y Uruguay. El director del CEPAG centró su charla en “la intrínseca relación entre lengua, identidad y territorio” y en la importancia que, por lo tanto, para el guaraní tiene poseer la tekohá, un término con difícil traducción al castellano, pero que Bartomeu Meliá, SJ, definió como el territorio del ser. “No se trata sólo de poseer un título de propiedad, sino que es tener el derecho de habitarla al modo guaraní, donde sea posible reproducir la economía de la reciprocidad del don, donde sea posible la fiesta, donde puedan ser celebradas las palabras de los padres creadores (…) es volver a la tierra sin mal, es gozar de la vida buena. Al fin y al cabo, es estar en paz con uno mismo”. Por su parte, el provincial de Argentina y Uruguay, centró su ponencia en las tres influencias que, tal y como apunta, “han tenido la acción de la Compañía de Jesús en el modo de vivir la fe en Latinoamérica: el sentido del ser humano como lugar de encuentro con Dios, el proceso de discernimiento por encima de una ética moralista o principista y el reino de Dios concretado en una experiencia política”.

Pablo Biderbost, jefe de estudios de Comillas CIHS y moderador de la conferencia, clausuró este acto que sirvió como inauguración para la exposición “Reducciones jesuítico-guaraníes: caminos hacia la justicia social” que puedes revisar aquí o, de manera presencial, en el edificio A del campus de Cantoblanco hasta el día 29 de abril.