Comillas, preocupada por los retos educativos en el mundo

La universidad coorganiza un foro para analizar la política educativa en Latinoamérica

COMILLAS - CIHS  | 

El diálogo dejó en evidencia que existe una diferencia notable de velocidades entre países en materia de educación en América Latina


La Facultad de Ciencias Humanas y Sociales (Comillas CIHS) ha coorganizando, junto a la ONG suiza OIDEL, que trabaja para que la educación sea un derecho humano fundamental para el desarrollo de la persona en el mundo, y al Foro Permanente de Política Exterior (Chile), un evento virtual sobre “Políticas Educativas en tiempos de Pandemia”. El encuentro se planteó como un foro donde antiguos ministros y ministras de Educación de Chile, El Salvador, Honduras, México y Uruguay, conversaron sobre los retos de la educación en Latinoamérica en tiempos de pandemia.

El acto –que pudo seguirse por streaming y que reunió a casi un millar de personas–fue inaugurado por el rector de la universidad, Enrique Sanz, SJ, quien estuvo acompañado por Ignasi Grau i Callizo, director de ODIEL. Sanz subrayó que la pandemia “ha permitido que aflorase el papel de la comunidad “que nos recuerda la interdependencia y el valor de lo común”. Rico –quien recordó varias iniciativas educativas de la Compañía de Jesús en el mundo como Fe e Iglesia, Nativity Schools y las Escuelas de Cristo Rey– también recordó que la educación es un derecho humamo fundamental para el desarrollo de la persona”.

Una zona a dos velocidades

El diálogo posterior entre los exministros fue moderado por Pablo Biderbost, director del Grado en Relaciones Internacionales, y por Belén Urosa, directora del Departamento de Educación, Métodos de Investigación y Evaluación, ambos pertenecientes a Comillas CIHS. El diálogo dejó en evidencia que existe una diferencia notable de velocidades entre países en materia de educación, y que todos ellos deben de dotarse de infraestructuras físicas y tecnológicas para afrontar escenarios como este de la pandemia que, en opinión de los ponentes, se repetirán irremediablemente.

No en vano, los exmandatarios mostraron su preocupación por la situación que la pandemia ha dejado en los sistemas educativos del cono sur y se mostraron preocupados por el futuro de las generaciones más jóvenes. El hondureño Carlos Ávila se refirió a “la desintegración del sistema educativo” en los países latinoamericanos y a que “se ha descargado la educación en familias con poca formación”. Así, según datos del Banco Mundial expuestos por Evelyn Jacir de Lovo, exministra de Educación de El Salvador, se prevé que Latinoamérica sea la segunda región del mundo en crecimiento absoluto de la pobreza de aprendizaje

Todos los ponentes coincidieron en la necesidad de que la sociedad priorice la educación de las nuevas generaciones, y en la falta de solidaridad. “La escuela no solo está para aprender, porque la educación es producto también del contexto social y familiar, y eso se ha trastocado con la pandemia”, aseveró Jacir de Lovo. Por su parte, la chilena Adriana Delpiano denució la “escasez de diálogo entre países de la zona para encontrar mejores prácticas”, y el hecho de que la pandemia encontró a los países con diferentes situaciones educativas. En este sentido, mientras en Uruguay “casi el 98% de la población tiene conexión a Internet”, como desveló su exministra de Educación, María Julia Muñoz, en países como El Salvador hay grandes bolsas de población si acceso a la red.

Esta iniciativa, en palabras de Pablo Biderbost, “es fundamental para Comillas porque forma parte de una red educativa global”, que resaltó la importancia de asociarse con partners europeos y latinoamericanos para hablar sobre la situación de la política educativa en una región hermanada con España”. Para Biderbost ha quedado patente la revalorización de los profesores y de la escuela en América Latina, “porque se han dado cuenta de la importancia de la labor de las comunidades educativas. También se quiere fortalecer la educación para formar nuevas generaciones que tengan empleabilidad y sean ciudadanos activos para promoción de nuevas democracias”. En ello coincidió Juan Somavía, presidente del Foro Permanente de Política Exterior, quien instó a alinear los esfuerzos de los países latinoamericanos en época de postpandemia para no dejar de impulsar los objetivos 2030.