Una mirada hacia las personas sin hogar

Fernando Vidal, del Instituto de la Familia, analiza el sistema asistencial a este colectivo durante la crisis sanitaria

FAMILIA  | 

Fernando Vidal, director del Instituto dela Familia de la Universidad Pontificia Comillas, se refiere a las personas sin hogar durante la crisis del coronavirus

"Después de esta crisis, será necesario cambiar de modelo" de atención a personas sin hogar, dice Vidal


“Las personas sin hogar son las mayores víctimas en cualquier epidemia”. De esa forma comienza Fernando Vidal, director del Instituto Universitario de la Familia de la Universidad Pontificia Comillas, su artículo en Diario Responsable sobre la manera en que afecta el coronavirus a la gente que se ve obligada a vivir en la calle.

Vidal recuerda que, para responder a esta crisis sanitaria, el gobierno ha publicado una orden de obligado cumplimiento que pone todos los centros residenciales de personas sin hogar bajo la autoridad pública competente, y establece que al frente pueda estar un empleado público que dirija toda la actividad asistencial. Y añade: “En su conjunto, la acción es desorganizada porque la atención a personas sin hogar es el sistema social más obsoleto de nuestro país. 

El director del Instituto de la Familia de Comillas también se refiere a los planes que están implementando los diferentes municipios españoles. “En ciudades donde hay cientos de personas sin hogar en la calle se ha intentado ofrecer una respuesta rápida, segura y respetuosa en forma de alojamiento masivo, con ayuda de la Unidad Militar de Emergencia”, aunque en los centros de acogida, estas personas “están demasiado juntas en zonas comunes […], las personas sin hogar nos dicen que están asustadas y perciben que puede ser menos seguro que la calle”. 

Con todo, Vidal denuncia que “la acción es desorganizada porque la atención a personas sin hogar es el sistema social más obsoleto de nuestro país. Ha habido una estrategia, pero no se ha implementado una reforma del modelo con suficiente profundidad. Después de esta crisis, va a ser absolutamente necesario ese cambio drástico de modelo. No podemos volver al sistema asistencialista, caro e ineficaz vigente hasta ahora”.