Discernir y delegar para una adecuada gobernanza

El discernimiento individual y colectivo y el compartir son instrumentos esenciales en el desarrollo de un buen gobierno universitario

COMILLAS  | 

El rector de Comillas reunió en la sede de Cantoblanco al equipo de gobierno de la universidad y a los directores y decanos de las escuelas, facultades y centros adscritos en una sesión de discernimiento sobre la gobernanza

El rector de Comillas reunió en la sede de Cantoblanco al equipo de gobierno de la universidad y a los directores y decanos de las escuelas, facultades y centros adscritos en una sesión de discernimiento sobre la gobernanza


El rector de Comillas reunió en la sede de Cantoblanco al equipo de gobierno de la universidad y a los directores y decanos de las escuelas, facultades y centros adscritos (INEA, CESAG) en una sesión de discernimiento sobre la gobernanza.

La jornada, acompañada también por Ignacio Cervera SJ, se inició con un taller sobre gobernanza jesuita impartido por Daniel Villanueva, SJ. En el taller se habló, partiendo de la propia identidad y misión de la Compañía desde sus mismos inicios, de la importancia de promover la cohesión de un equipo de gobierno para alcanzar liderazgos colegiados, fuertes y competentes, inspirados en el modo de gobernanza jesuítico. Tal liderazgo se fundamenta, para cumplir con su misión, explicó Villanueva, en la delegación con plena libertad y corresponsabilidad, sobre la base del principio de subsidiariedad con claro sentido de servicio a la misión de la Compañía. Villanueva mostró asimismo cómo el discernimiento y la colaboración son esenciales en el modo de gobierno jesuita, siendo también claves la identidad y la comunicación para la unión de ánimos y el logro de los objetivos.

El taller de la mañana concluyó con un World Café en el que los participantes deliberaron en cuatro grupos sobre algunos principios de la gobernanza jesuita: discernimiento en común, discernimiento en la misión, principio de subordinación (subsidiariedad) y cura personalis. En las mesas se compartieron opiniones sobre cuestiones tales como hasta qué punto somos conscientes de que la complejidad que manejamos requiere de una construcción conjunta desde la libertad y la rectitud de intención para ayudar al que tiene la última responsabilidad de tomar las decisiones y en qué medida conocemos, valoramos y practicamos la delegación y la corresponsabilidad basadas en la confianza y la alineación con la misión. También se destacó la importancia de la cura personalis, no solo desde la posición del que ostenta un cargo de gobierno, debiendo ser consciente éste de la importancia del conocimiento y acompañamiento del equipo, sino también desde la necesidad de apertura de los propios miembros del equipo a aquél para permitirle desarrollar tal acompañamiento. Se concluyó que la cura personalis es uno de los fines de la propia gobernanza, pero que es esencialmente bidireccional, demandando tanto del que ostenta un cargo como de su equipo atención, consciencia y apertura para facilitarla.

La jornada continuó por la tarde con una última sesión en la que el rector profundizó sobre la necesidad de ser ayudado en su función de elegir bien y distinguir el acierto y el error posibles, y ello sobre la base del cuidado de las personas, mediante el trato y el diálogo. En su exposición, el rector compartió el programa de gobierno, sus objetivos y retos, concluyendo la sesión de trabajo con unas mesas de discernimiento sobre cuestiones tales como qué hay que mantener y qué hay que cambiar en los equipos de gobierno de la universidad/facultad/departamento/servicio para llevar adelante la misión basada en la subsidiriedad y cura personalis y quién, además de toda la comunidad universitaria de Comillas, puede ayudarnos a llevar adelante tal misión.

La reunión mostró una vez más cómo el discernimiento individual y colectivo y el compartir son instrumentos esenciales en el desarrollo de un buen gobierno universitario. Parar y compartir para curarnos y ayudar a curar a nuestro entorno.