Supervisión en psicoterapia: hacia una formación reflexiva

Una mesa redonda analizó la importancia de la supervisión para la formación psicológica

Comillas CIHS  | 

Una mesa redonda analizó la importancia de la supervisión para la formación psicológica

Una mesa redonda analizó la importancia de la supervisión para la formación psicológica


  icon vid2   VER VÍDEO DEL ACTO COMPLETO

El departamento de psicología celebró la mesa redonda “La supervisión en psicoterapia: modelos, contextos y nuevas metodologías” en el salón de actos del campus de Cantoblanco.

Rafael Jódar, director del Máster en psicoterapia humanista y Terapia Focalizada en la Emoción y coordinador del área clínica de adultos de la Unidad Clínica de Comillas (UNINPSI), moderó la mesa, en la que participaron terapeutas de los grupos.

Mercedes Bermejo, abordó los requisitos del certificado europeo de psicoterapia Europsy, y de la Federación de Asociaciones de Psicólogos y Médicos Psicoterapeutas (FAPYMPE). También ofreció ricas reflexiones fruto de su experiencia en el Centro Psicólogos Pozuelo y como coordinadora de la sección de Psicología Clínica, de la Salud y Psicoterapia del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid: ¿Cada cuánto es conveniente cambiar de supervisor? ¿Cuánto compromiso hemos de exigir a los miembros que asisten a un grupo de supervisión? ¿Un año? Remarcó también el aprendizaje derivado de asistir como oyente a las supervisiones de un grupo.

Nacho Serván conceptualizó la supervisión como el desarrollo de la reflexividad y la creatividad del terapeuta, a medio camino entre la formación y la terapia personal. Describió la práctica en el ámbito público (psicólogos residentes y adjuntos), las dificultades de la “enfermedad institucional” (intervención en espacios jerárquicos, rígidos, sin reflexión, que proponen curtir a los profesionales) y la “jaula de oro” en la que los profesionales se encuentran atrapados. La supervisión permite ofrecer competencias terapéuticas, aumentar la reflexividad y procesar el duelo al psicólogo clínico, ante la pérdida del ideal de intervención para la que se ha hiperformado, y abrirse a las intervenciones posibles, creativas. Dibujó también 3 modalidades de supervisión que emplea: la práctica deliberada, la formulación de caso, y los grupos reducidos en los que trabaja emergentes grupales.

Íñigo Ochoa delineó los requisitos de supervisión en la acreditación de la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP). También abordó las peculiaridades de la supervisión en el contexto de la protección de menores. Presentó un modelo ecosistémico de supervisión, en el que se percibe la relación, al otro y a la propia persona del terapeuta/educador, remarcando la importancia de la autenticidad y la esperanza al sentir la propia capacidad de hacer algo por el otro. Remarcó la importancia de la supervisión institucional, no sólo la supervisión individual.

Carla Cunha presentó el proyecto Erasmus+ “EmpoweringEFT@EU”, y los objetivos en los que se está trabajando: el diseño de manuales y cursos de formación para supervisores y formadores de la Terapia Focalizada en la Emoción, una plataforma digital que permita ser repositorio de recursos e investigación para formadores y supervisores, y guías de buenas prácticas. Los socios del proyecto son (Maiêutica – Cooperativa de Ensino Superior, Portugal; The University Of Strathclyde, Reino Unido; Trinity College, Irlanda; Universidad Pontificia Comillas, España; Institut Für Emotionsfokussierte Therapie, Alemania; Sptfe - Sociedade Portuguesa De Terapia Focada Nas Emoções, Portugal.

Para finalizar, Luis Botella presentó la función esencial de la supervisión como espacio para trazar mapas de cambio. Cartografiar la demanda y su relación con los predisponentes, desencadenantes, mantenedores, así como el proceso de reconstrucción, los recursos y las dificultades de proceso, permite ordenar la información para priorizar los pasos en el camino del cambio.

En el debate posterior con los asistentes surgieron los posibles peligros de una supervisión mal encuadrada, la importancia de la flexibilidad del supervisor, del equilibrio entre el feedback positivo y negativo, y la relevancia de la formación de supervisores.