Laura Corsini
E4'12 · Fundadora y directora creativa de Bimani - Comillas ICADE
Hay historias que empiezan por casualidad y se sostienen a base de trabajo. La de Laura Corsini (Comillas ICADE) arranca con un tejido que la enamoró en un mercado de Shanghái y termina —de momento— en Bimani, una de las firmas de moda españolas con sello propio. Estudió Administración y Dirección de Empresas Internacional (E-4) y está convencida de que fue justo esa formación la que le dio el valor para lanzarse: "Si hubiera estudiado diseño de moda no me hubiese atrevido ni de broma a emprender; Comillas me aportó unas bases para poder gestionar una empresa".
Esa visión de negocio —negociar con proveedores, tratar con talleres, comunicar— sigue siendo hoy su mejor herramienta.
El principio fue casi un juego. De vuelta en Madrid empezó a decorar camisas en casa para venderlas entre conocidos —"estaba jugando a tener una marca", recuerda— hasta que un verano acumuló más de ochenta encargos. De aquel impulso nació Biombo 13, después Bimani 13 y finalmente Bimani: un nombre cada vez más corto y más rotundo, en paralelo a una marca que ha ido creciendo casi sin darse cuenta, con producción íntegramente española e innovaciones como sus diseños reversibles.
Si algo define a Laura es su forma de liderar. Escucha a su equipo y a sus clientes, y entiende cada prenda como algo para conservar:
"Queremos que la guardes toda la vida en el armario". Su filosofía para emprender es tan sencilla como exigente: ser el primer enamorado de tu producto y "saber que nada funciona por suerte; todo depende de ti". Una manera de hacer las cosas que el jurado de los Premios ICADE Asociación reconoció con el galardón al Excelente Proyecto Empresarial.
"Saber que nada funciona por suerte: todo depende de ti."
Entrevista completa Laura Corsini
- ¿Cómo nació Bimani?
Bimani nació de una casualidad. Estando en el mercado de la seda de Shanghái me enseñaron un tejido que no se arrugaba y encargué unas camisas que me fascinaron. Al volver a Madrid pedí más encargos y empecé a decorar las camisas en casa para venderlas entre mis conocidos. Estaba jugando a tener una marca. Aquel verano obtuve más de 80 encargos y nació el primer nombre, Biombo 13, en referencia a la decoración que usaba en los mercadillos y a mi número de la suerte. Más tarde lo cambié a Bimani por cuestiones del registro de la marca a nivel europeo.
- ¿Cómo te ayudó tu formación en Comillas a emprender?
El grado me dio una visión general que me ha servido a la hora de negociar con proveedores, hablar con talleres o comunicarme. Noto que crecí mucho en la carrera. Si hubiera estudiado diseño de moda no me hubiese atrevido ni de broma a emprender; Comillas me aportó unas bases mínimas para poder gestionar una empresa. También tuve la oportunidad de hacer prácticas en Agatha Ruiz de la Prada y en Prada Perfumes, donde aprendí mucho de ambos mundos.
- ¿Cuál es la clave del éxito de Bimani?
Mi marca ha ido creciendo sin darme cuenta y la clave del éxito es que tengo en cuenta a todo mi equipo y a mis clientes. Antes éramos cuatro y ahora somos 35. Tengo en cuenta las opiniones de todos tanto en prendas como en decisiones, y eso hace que se sientan parte del equipo y de la marca. Bimani también considera las peticiones que las clientas hacen en Instagram: cuando no publico fotos en la red social las ventas online disminuyen.
- ¿Qué hace especial a cada prenda de Bimani?
Bimani no es solo una marca de moda; queremos que cada prenda que creamos la guardes durante toda tu vida en el armario. Hemos incorporado innovaciones como los diseños twist, que permiten llevar hacia delante o hacia atrás el escote de una camisa, o los medio vestidos, que aportan combinaciones diferentes. Desde 2014 nuestra producción es íntegramente española, lo que nos ha permitido crear nuestros propios colores y aportar un diseño único.
- ¿Qué consejo darías a quienes quieren emprender?
La clave para emprender es ser el primer amante de tu producto y saber que nada funciona por suerte. No hay que dar por hecho las cosas porque todo depende de ti. De Biombo 13 pasamos a Bimani 13 y ahora a Bimani, en mayúsculas como algo más potente: un cambio de imagen hacia algo más sofisticado, elegante y neutro. Seguimos abriendo el abanico de productos y nuevos locales, porque cuando crees de verdad en tu proyecto, el esfuerzo siempre tiene recompensa.