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Entrevista antiguo alumno Comillas  ICADE

Javier Sanz

E3'06 · Fundador de Filantrópico - Comillas ICADE

Javier Sanz es una de esas personas que puede levantarse cada día con la certeza de que está contribuyendo a que el mundo sea un lugar mejor. Muy vinculado a Comillas, tras finalizar el Doble Grado en Administración y Dirección de Empresas y Derecho(E-3).

Durante quince años ejerció como abogado especializado en derecho sanitario, llegando a ser director jurídico en una multinacional. Pero siempre tuvo una espinita clavada: quería emprender.

El Covid le llevó a preguntarse qué hacer con su carrera profesional. La respuesta fue crear algo que impactara en los demás. Así nació Filantrópico, un proyecto que reconstruye la cadena de valor del café para generar impacto en cada uno de sus eslabones: desde los caficultores en Etiopía, con quienes trabaja a través de un acuerdo con Intermón Oxfam pagando una prima por encima del precio de bolsa, hasta la inclusión laboral en España de personas con discapacidad intelectual y personas en situación de exclusión social severa, a las que forma como baristas profesionales junto a la Fundación San Juan del Castillo.

Su vínculo con Comillas trasciende lo académico: el 95% de los socios de Filantrópico son alumni de la universidad, al igual que su director de operaciones y uno de los cofundadores. La filosofía jesuita y experiencias como la Clínica Jurídica ICADE dejaron en él una huella profunda: la convicción de que quienes pasan por Comillas ICADE asumen también la responsabilidad de aportar valor a la sociedad, más allá del éxito profesional.

Javier Sanz
E3'06 · Fundador de Filantrópico

"Pasar por Comillas implica una responsabilidad: no basta con ganar dinero, hay que aportar valor"

Entrevista completa Javier Sanz

  1. ¿Qué recuerdas de tus años en Comillas y qué huella te dejaron?

Estudié E-3 por accidente. Empecé ingeniería en la universidad pública, pero no encajó. Mi madre me dijo que probara Comillas ICADE y yo, que venía de ciencias puras, me enamoré del Derecho. Tanto que ejercí durante quince años como abogado. Pero mi paso por Comillas no fue solo académico: la filosofía jesuita y las experiencias sociales durante la carrera me dejaron una huella profunda, sobre todo a través de la Clínica Jurídica ICADE. Visitábamos centros penitenciarios, ayudábamos en la revisión de casos legales… Eso se me quedó dentro. Pasar por Comillas implica, además, una responsabilidad. Somos conscientes de lo privilegiados que somos. No basta con ganar dinero, hay que aportar valor.

  1. ¿Cómo nació la idea de Filantrópico?

Siempre había querido emprender. Después de dos décadas ejerciendo como abogado, una reflexión profunda sobre el propósito vital me llevó a preguntarme qué hacer con mi carrera profesional. La respuesta fue clara: crear algo que impactara en los demás. En España se consumen 22.000 millones de tazas de café al año, así que nos preguntamos: ¿por qué no aprovecharlas para cambiar vidas? Filantrópico reconstruye la cadena de valor del café para generar impacto en cada punto. En el origen, trabajamos con caficultores en Etiopía a través de un acuerdo con Intermón Oxfam: pagamos una prima por encima del precio de bolsa y ayudamos a construir una escuela en la cooperativa. En el destino, apostamos por la empleabilidad de colectivos vulnerables.

"Nuestro objetivo no es vender café, es transformar vidas"

  1. ¿Cómo se traduce ese impacto en España?

Nos preguntamos cuál era el colectivo con menos oportunidades reales, y eran las personas con discapacidad intelectual. Hoy nuestro equipo cuenta con más de veinte personas, muchas de ellas con discapacidad, encargadas de instalar y mantener las máquinas de café en las más de cien empresas que ya tienen contratados nuestros servicios. Además, tenemos una división de formación para personas en exclusión social severa, como migrantes sin hogar, a las que formamos como baristas profesionales junto a la Fundación San Juan del Castillo, también vinculada a los jesuitas. Gente que vivía en la calle pasa a tener un trabajo, una profesión, un proyecto vital. El impacto es enorme, determinante, y la transformación de vidas es muy clara.

  1. Filantrópico es una empresa sin ánimo de lucro. ¿Qué implica ese modelo?

Filantrópico no es una empresa convencional. Nuestro objeto social no es vender café, es transformar vidas. Desde el inicio blindamos el propósito social en los estatutos: los inversores recuperan su inversión ajustada a la inflación, pero no obtienen beneficios. Los sueldos están limitados para evitar conflictos. El objetivo nunca fue ganar dinero, sino transformar la sociedad. Este modelo complica mucho la financiación, porque los fondos buscan retornos económicos, pero el proyecto se ha sostenido gracias a rondas con socios —el 95% son alumni de Comillas— y al apoyo de fundaciones como Intermón Oxfam. Es un proyecto muy de la universidad.

  1. ¿Qué le dirías a un alumno de Comillas que sueña con emprender?

Que lo haga. Es la forma más bonita de desarrollar un proyecto vital: no te lo dan, lo construyes tú. Pero hay retos todo el rato. El emprendimiento es difícil desde todas las perspectivas, y más si le añades el componente social. La resiliencia es esencial. No todo sale a la primera. Hay que intentarlo, perseguir la excelencia y poner a las personas por delante de los números. Me alegra ver que el emprendimiento haya entrado en Comillas como uno de los pilares fundamentales del nuevo Plan Estratégico. Cuando yo estudiaba no se hablaba de esto, y saber que hoy es una opción real para los estudiantes es una gran noticia.

Entrevista video Comillas ICADE