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Experto en pobreza y desarrollo, este licenciado en Administración y Dirección de Empresas (E-2) dirige el área de análisis de políticas de ISGlobal e impulsa la Fundación porCausa. Preocupado por la pobreza y la desigualdad desde que estaba en las aulas de Alberto Aguilera, decidió hacer de esta pulsión por mejorar la situación una carrera profesional, que le llevó de la gestión de ONG al emprendimiento social, tras su paso por Harvard. Hoy es una voz cada vez más presente en los medios por su denuncia de la crisis humanitaria en la frontera sur y del modelo migratorio. 

Texto: Lucía Tornero González. Fotografía: José Ángel Molina

 

Cuando Gonzalo Fanjul estudiaba en Comillas ICADE, la universidad era un sitio distinto. No por su arquitectura, inalterable desde hace décadas, sino por el ambiente. "Entre el 89 y el 94 era muy diferente de lo que es ahora. Con pocas actividades fuera de lo académico, y muy orientada a la empresa. Yo me moví con incomodidad en aquello, y fui adaptando la carrera a lo más interesante para mi". El voluntariado y sus compañeros, a los que se refiere a menudo, fueron claves para determinar el futuro del joven Gonzalo

¿Cómo recuerda su paso por esta universidad? 
Durante la carrera empezamos con experiencias de voluntariado, en Chile, con Proyecto Hombre… y hacia la mitad ya sabía que me quería dedicar a lo social, pero no fue fácil en aquella época. El entorno sí fue definitivo, la gente con la que estaba, con la que continué y puse en marcha proyectos. No éramos muchos los que pensábamos así, no es que el resto estuviese en desacuerdo, tenían otras perspectivas profesionales.

Comillas ha cambiado desde entonces. ¿Cómo la ve ahora?
El alumno tiene muchísimas más posibilidades: actividades complementarias; servicios que, en mi opinión, son punteros, como el Aprendizaje-Servicio, y la oportunidad de completar sus estudios con materias que se salen del carril único que teníamos en aquel momento. Es otra historia.

Habla de los compañeros con los que convivió pero, ¿se ha encontrado después a otros alumni?
Por su puesto, compañeros que siguen siendo amigos y que están en distintos sectores profesionales. Con todos hay un punto en común, en eso creo que la universidad y, probablemente, la educación previa, tienen una influencia enorme. Hay una pulsión ética y social, que en cuanto rascas un poco se activa. Por eso yo, y otros compañeros que se han dedicado a esto, nos movemos en una comunidad que nos apoya permanentemente.


"Hoy los alumnos tienen más posibilidades. El aprendizaje-servicio es puntero"


 Hablando de proyectos, es emprendedor social. ¿Cuánto tiene que ver con su paso por Comillas ICADE?
No estoy seguro. Sí que tengo una pulsión por resolver problemas, igual que otro los podría tener en otro ámbito. En mi caso tienen que ver con pobreza y desigualdad. Hay ocasiones donde esos problemas no dependen solo del dinero o de la voluntad política, sino que son problemas nuevos que exigen creatividad y soluciones nuevas, organizaciones que hagan las cosas de manera diferente.

 En el ámbito de las migraciones, usted aporta una mirada distinta. 
Me rebelo contra la idea de la inmigración como problema. Es una solución para las economías, un motor de prosperidad en las sociedades a las que llega. Aquí sí es posible decir que yo aprendí cosas en ICADE. Tenemos que hacer lo mismo que con otro mercado: establecer instituciones e incentivos para que la gente se mueva con naturalidad. Si tuviéramos un sistema más abierto nos sorprendería hasta qué punto los flujos se van regulando, pero eso supondría aceptar que las migraciones no son esa imagen amenazadora y dramática de la frontera sur.


Sara Sanchez Entrevista2
Sara Sanchez Entrevista3

 

¿Cómo ve la situación actual?
Durante estos últimos tres años hemos vivido una crisis humanitaria, a la que Europa debe tratar como tal, y no creo que lo esté haciendo. Ha respondido de la peor manera. Dentro de 15 años echaremos la vista atrás y veremos este periodo como ahora vemos la crisis de Ruanda o la de los Balcanes, cuando Europa se acobardó y dio la espalda.

Llegó al ámbito de las migraciones por su preocupación por la pobreza. ¿Cómo ve la situación en España?
Tenemos un grado de vulnerabilidad enorme. Con la crisis vimos que una parte importante de la población estaba en el filo de la navaja, y la pérdida del empleo, un gasto excesivo o un deshaucio empujó a muchos al otro lado, y los números se dispararon.

La pobreza infantil es preocupante...
Antes de la crisis teníamos niveles de riesgo de pobreza infantil entre el 25 y el 28%, y durante la crisis se incrementaron al 33-35%. Tenemos un Estado del bienestar todavía incompleto y, desde luego para los niños, incompetente.


"Europa ha respondido a la crisis humanitaria de la peor forma posible"


¿También hay soluciones alternativas?.
Hay todo tipo de propuestas: salario universal para las familias con niños, apoyos a la educación, ayudas alimentarias en los colegios... Pero mi argumento siempre ha sido que el primer paso es reconocer que tienes un problema, y el ejemplo de la pobreza infantil demostró que nuestros representantes políticos no sabían que tenemos un problema.

 

¿Qué diría a los alumnos que quieran dedicarse a la incidencia pública?
El 50% de lo que hago es con una organización que se llama ISGlobal (Instituto de Salud Global de Barcelona). Tenemos un pequeño think tank, y es una alternativa profesional muy deseable para estudiantes que tengan una vocación de investigación más aplicada, orientada a la solución de problemas, para los que la universidad no resulte un camino tan atractivo. PorCausa es otra cosa, es una fundación que creamos para dar respuesta al debate público de mala calidad, se necesitan organizaciones que aporten datos, un periodismo basado en la investigación, contado de una manera atractiva

 

Usted es un buen ejemplo, existen salidas profesionales más allá del empleo clásico.
Lo que es una alternativa profesional es enfrentarse a la realidad y pensar que, cuando a uno le inquieta algo, le obsesiona como a mí me obsesiona este sistema migratorio inmoral e idiota, puede encontrar los recursos para resolver problemas, aunque no estén en organizaciones o lugares ya creados.

 

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