91 542 28 00 Contactar arrow 02

  • LinkedIn
  • Twitter
  • Facebook
  • YouTube

ico intranet 

NUEVO FUTURO

Con el fin de dar a conocer las experiencias del trabajo que han surgido a partir de la labor constante de Acompañar, Servir y Defender a la población en situación de desplazamiento forzado y refugio, se han sistematizado las iniciativas de paz lideradas por mujeres que han sido acompañadas por los equipos nacionales pertenecientes al Servicio Jesuita a Refugiados en la región Latinoamérica y el Caribe.

En Colombia, frontera con Ecuador, se ha venido trabajando con la Asociación de mujeres “Nuevo Futuro” en el municipio fronterizo Cuaspud. Este grupo está conformado desde el año 2014 y cuenta con la participación de 33 mujeres indígenas que han sido víctimas del desplazamiento forzado de diversas veredas del municipio como San Francisco, Macas, Yapurquer, Cruz Grande y El Pirio.

Esta asociación surge en el marco de las negociaciones de paz entre la guerrilla de las FARC-EP y el gobierno nacional, con el fin realizar acciones de incidencia local para la defensa de sus derechos como víctimas y mujeres.

“Es una asociación donde las mujeres pretendieron hacer algo por ellas mismas y quisieron, primero desde su sentir como víctimas, hacer algo para ayudarse y apoyarse. Producto de ello decidieron conformar esta asociación y colaborarse”

Coordinador Equipo Nariño- SJR Colombia

Este proceso liderado por las mujeres de la Asociación Nuevo Futuro ha sido acompañado por el equipo del SJR Colombia en Nariño a través de las áreas de Integración Local y Prevención, las cuales han generado espacios para el fortalecimiento de capacidades e incidencia local, así como procesos de reconciliación, memoria y cultura de paz. Los principales objetivos de la iniciativa de paz de mujeres en la frontera Colombia- Ecuador que se han propuesto cumplir son:

  • Promover, difundir y defender los derechos de las mujeres víctimas del desplazamiento.
  • Emprender acciones de incidencia para obtener una condición de vida digna de las mujeres.
  • Propender por una reconstrucción de vida individual, familiar, comunitaria y social.
  • Interactuar, interlocutar e intervenir ante el Estado colombiano, los organismos nacionales e internacionales y la sociedad civil en general, para el logro de una reparación y restablecimiento integral de sus derechos.
  • Fortalecer las capacidades y virtudes de las mujeres para la construcción colectiva de la memoria entorno a sus vidas y el territorio.

 

Durante este tiempo se ha evidenciado que entre los principales logros alcanzados con esta iniciativa de paz se encuentran los ejercicios de memoria que se han construido con ellas a través del auto-reconocimiento y reconocimiento del ser mujer. Esto les ha permitido tejer sus propias redes de apoyo para emprender procesos de sanación en relación a sus historias de vida en el marco del conflicto armado colombiano.

En este sentido, Carlos Estrella, coordinador del equipo Nariño resalta que “el aporte a la construcción de paz se da desde los ejercicios de memoria y desde la reconstrucción y apropiación del territorio, que les permite a las mujeres sanar desde una perspectiva de reconciliación. De igual manera, les permite crear nuevas lógicas en relación a la comunidad que las acoge, ya que por medio de ejercicios de hospitalidad las personas de la comunidad han podido sensibilizarse sobre las situaciones por las que han tenido que pasar estas mujeres y esto ha contribuido a construir una comunidad mejor”

De igual manera, Natalia Peláez practicante de psicología del equipo en Nariño afirma que “como SJR nuestra gran meta con este grupo de mujeres es que ellas reconstruyan el tejido social, participen en espacios públicos, se cuenten a sí mismas sus memorias, que en últimas son las memorias del territorio que habitan, y, por ende, se reconecten con sus saberes ancestrales, ya que son indígenas y como consecuencia del conflicto armado su identidad se ha transformado”.

Finalmente, se resalta la necesidad del Servicio Jesuita a Refugiados de continuar acompañando procesos comunitarios liderados por mujeres, pues son el eje principal para la  transformación pacífica de las dinámicas de violencia en los contextos donde habitan, al igual que son constructoras del tejido social desde su núcleo familiar hasta su entorno comunitario.

“Yo en la asociación me siento muy orgullosa porque puedo ayudarles a las demás, me siento orgullosa de ser útil porque antes solo me preocupaba por mi hogar, ahora no. Veo en ellas que cada cual necesitamos una ayuda, donde compartimos ideas y nos sentimos más contentas al hablar y conversar con las demás”. Mujer de la asociación Nuevo Futuro

“Lo bueno de nuestra Asociación es que he aprendido a respetar, a ser amable. A mí me gusta mucho eso, la puntualidad, son nuestros principios y valores que debemos tener para compartir. Mujer de la asociación Nuevo Futuro

 

Servicio Jesuita a Refugiados - Colombia

Equipo Nariño

Servicio Jesuita a Refugiados - Latinoamérica y el Caribe



Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk