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JPA-DemosLa Cátedra Telefónica-Fundación Repsol de Familia y Discapacidad, de Comillas, celebró su Segunda Jornada de Puertas Abiertas para Familias y Empresas Colaboradoras de los Programas Demos, en la sede central de la universidad. Intervinieron en el acto de apertura: Álvaro Alonso Cristobo, Presidente de la Fundación Síndrome de Down Madrid; Sofía Fernández de Mesa, Directora de Responsabilidad e Innovación Social de Telefónica; Luisa María Roldán Obeso, Gerente de Diversidad e Integración de Fundación Repsol, y Ana Berástegui Pedro-Viejo, Directora de la cátedra y de los programas formativos Técnico Auxiliar en Entornos Educativos y Técnico Auxiliar en Entornos Tecnológicos, conocidos como Demos.

Alonso dijo a los alumnos que lo que se pretende con los programas Demos y con esta cátedra es ayudaros a haceros mayores, a madurar, saber lo que queréis hacer, a pensar si queréis hacer Tecnodemos o Educademos, si queréis ser auxiliares administrativos, jardineros, auxiliares de centros educativos o auxiliares de sistemas. "Y que, además, hagáis las cosas que más os gustan". "Lo que estamos consiguiendo ―añadió Alonso, antes de dar las gracias a todos― es que cada vez más sea una realidad que las personas con capacidades diferentes toman sus propias decisiones, y tienen una vida plena y que les hace felices, porque la viven por ellos mismos".
Fernández de Mesa, en sus palabras, señaló que en Telefónica tienen el compromiso de abrir las puertas para la contratación de personas con distintas capacidades. Por eso, cuando se planteó la posibilidad de colaborar en la increíble experiencia de esta cátedra, vieron una gran oportunidad para acercarse a esta realidad a los ámbitos que deciden la política de contratación de la compañía. "Tenemos muchas esperanzas de que de aquí salga gente que ojala algún día esté por los pasillos de Telefónica", dijo.

Roldán aseguró que la Fundación Repsol está al lado de esta iniciativa porque uno de sus objetivos principales es la integración de las personas con capacidades diferentes en la sociedad. "Porque creemos en una sociedad diversa que no entienda de discapacidades, en la que la igualdad de oportunidades sea una realidad y cualquier persona, tenga la capacidad que tenga, pueda desarrollarse personal y profesionalmente", añadió, antes de subrayar dos características principales de estos programas: innovación e integración. "Integrador, ya que como vais a poder comprobar, los alumnos están en la universidad con el resto de alumnos que no tienen discapacidad. Por lo tanto, se benefician mutuamente: se benefician los alumnos con discapacidad intelectual porque se están integrando, y se beneficia el resto de alumnos, porque están conociendo de cerca esta realidad, se sensibilizan. Y, al final, ganan las dos partes, que es de lo que se trata".
Berástegui explicó el objetivo de la jornada de puertas abiertas, y dio las gracias a las entidades colaboradoras de la cátedra y a las empresas que hacen posible el desarrollo de los programas Demos. Los alumnos son los que, al cruzar el umbral de la universidad con su tesón, esfuerzo y compromiso, se atreven a cruzar nuevos e insospechados umbrales con sus capacidades, sus sueños, y son ellos los que corren los cerrojos y abren las puertas, afirmó.

Formación, investigación y sensibilización

En la primera mesa de la jornada, Berástegui indicó que los programas Demos son una de las iniciativas de la cátedra que, además de dar formación, investiga y sensibiliza en el campo de la discapacidad, antes de entrar en detalles sobre el conjunto de actividades del centro. A continuación, Elena López-Rioboo, Directora de Formación e Investigación de Down Madrid, presentó el marco general de los programas Demos.

Lara Astudillo, tutora del programa Técnico Auxiliar en Entornos Educativos, denominado Educademos, expuso el perfil polivalente de este curso, que contiene un amplio rango de competencias que abarcan desde las destrezas básicas para la atención directa de los menores, hasta el desarrollo de habilidades relacionadas con servicios administrativos, de biblioteca y funciones propias de conserjería.

JPA-Demos-hAstudillo contó con la colaboración de Leticia Barrios, alumna de primer curso de Educademos, respondió, entre otras cosas, que está estudiando para "trabajar en centros educativos cuidando niños y niñas de entre tres y seis años, y apoyando a los profesores en todo lo que sea necesario en el aula y otras estancias de la escuela, como comedor, patio, biblioteca... También nos preparamos para trabajar en las tareas administrativas de un colegio, aunque esto lo estudiaré el curso que viene". Leticia apuntó que le gusta el trabajo con niños, enseñarles, aprender a entenderles y conocer cómo se expresan. "Creo que es un trabajo activo y dinámico donde tienes que saber relacionarte y eso se me da bien. Además, que se estudie en la universidad me animó. Mi hermano fue a la universidad, y poder ir yo era mi ilusión y lo he conseguido".

Leticia ha aprendido las etapas de la infancia, cómo es y cómo se organiza el espacio del aula, a hablar a un niño con dulzura pero con firmeza; a que sus estados de ánimo no se noten en su trabajo, a pensar las cosas dos veces y a controlar la impulsividad. Las asignaturas que más le gustan son las de de Ética y Competencias Sociales. Desde que asiste a la universidad, Leticia se siente como una estudiante más. Ahora tiene más obligaciones, deberes y trabajos y eso hace que tenga que organizar su tiempo libre de otra forma y ha conocido a gente y tiene más vida social. Cuando termine el curso, no le importaría estudiar Tecnodemos, aunque prefiere trabajar toda su vida como auxiliar en entornos educativos, "siendo una compañera más con la que cuenten para todo y ganando un sueldo al mes para poder vivir independiente".

Eva Sánchez, tutora de Tecnodemos, presentó este programa, un perfil flexible que capacita al alumno para desempeñar tareas muy variadas en entornos tecnológicos, principalmente en actividades relacionadas con las nuevas tecnologías y el tratamiento informático de la información y la gestión administrativa. El técnico auxiliar en tecnologías de la información y la comunicación adquiere unas competencias que le permiten desempeñar tareas auxiliares diversas con grados de complejidad variable en entornos tecnológicos, como describió Sánchez.

Su colaborador en la presentación, Daniel Coca, estudiante de segundo curso de Tecnodemos, manifestó que él y sus compañeros se están preparando para obtener un puesto de trabajo. Quería trabajar con ordenadores, habló con su madre antes de empezar y se decidió. "Además, era muy importante estudiar en esta universidad. Quería estudiar más y aprender cosas nuevas", dijo. Ha aprendido a manejar programas, como PowerPoint, Word, diseño de páginas web, Excel y Access. Ahora, añadió, "vamos a empezar a utilizar Prezi, para diseñar presentaciones. También he aprendido a encuadernar y pasar fechas en facturas. Hemos trabajado el manejo del tiempo, ordenar archivos alfabéticamente. Hemos mejorado nuestras habilidades sociales para relacionarnos con la gente. He aprendido a manejar la pizarra digital en clase. Además necesito manejar bien el dinero para poder pagar en reprografía o cafetería". Incluso han puesto en práctica todo lo aprendido creando una empresa que se llama Global Paper, y han diseñado cuadernos y marcapáginas, que se han hecho en reprografía y los han vendido en la universidad.

Además de sus estudios, Daniel hace mantenimiento en el gimnasio de la universidad los viernes, antes de entrar en clase. Madruga mucho y llega al vestuario a las 8:15. Le encanta la actividad de teatro. "Estamos haciendo improvisaciones y estamos preparando un trabajo para fin de curso. También me gusta hacer trabajos voluntarios para explicar a los compañeros lo que hemos aprendido. Estoy ahora preparando uno de expresión y comunicación y otro de prevención de riesgos laborales", agrega. Ahora se ve como un chico adulto para controlarse y solucionar los problemas. En cuanto a su futuro laboral, lo ve un poco difícil ("como hay tanto paro"), pero espera tener suerte y encontrar un empleo de auxiliar administrativo de entornos tecnológicos, en el que utilice el ordenador y reparta el correo.

Cerró las intervenciones de esta mesa Aurelio Ortilles Gracia, estudiante de primer curso de Derecho y de Relaciones Internacionales, en representación de los alumnos de enlace de los programas Demos. El alumno de enlace, manifestó, es un apoyo que tienen los alumnos de Demos para integrarse mejor o para contar con ayuda si tienen algún problema. El enlace tiene un objetivo integrador y de puente o conexión. Acompaña a los alumnos a las actividades de teatro, pintura, cortos o percusión. Aurelio afirmó que tiene un importante vínculo de amistad con Guillermo Peydró, el alumno de Demos del que ejerce como enlace. Se presentó como voluntario porque quería acercarse a una realidad que desconocía, y asegura que la relación con un alumno de Demos es de enriquecimiento mutuo. En la actividad de teatro, la relación se potencia más, porque la interacción entre todos es obligada. Ahora van a rodar una serie de cortos en las que serán los actores. Ha habido momentos en los que los alumnos de Demos han demostrado lo importante que son para ellos sus enlace, "y eso es lo más gratificante que puede haber".

Después de una visita guiada por las instalaciones universitarias en las que se desarrollan los programas Demos, los asistentes a las jornadas escucharon la conferencia de Climent Giné, profesor de la Universidad Ramon Llull, sobre "Calidad de vida familiar y discapacidad".

Bienestar familiar

JPA-Demos2Según Giné, la primera vez que se habló de calidad de vida familiar fue en 2000, porque se había ido desplazando el concepto de calidad de vida individual al familiar. En los últimos 15-20 años ha habido un cambio de mirada en el campo de la discapacidad intelectual, porque los investigadores se han ido dando cuenta de que, a mayor calidad de vida de la familia, mayor calidad de vida de sus miembros.

Calidad de vida debe entenderse como lo que perciben las personas en el marco de sus propias realidades, como un sentido dinámico del bienestar familiar que se define de forma individual y colectiva, en el que intervienen necesidades a escala familiar e individual, el cumplimiento de aspiraciones o de sueños personales, la percepción de bienestar, sin componentes retóricos, relacionado con los apoyos de que disponemos, con la capacidad de regular nuestra propia vida y con los valores que sostenemos; y estos resultados deben admitir una gran diversidad dentro de las familias y en su conjunto. Las dimensiones que componen la calidad de vida son: la interacción familiar, las habilidades parentales, los aspectos de bienestar emocional, los aspectos del bienestar físico y material y las posibilidades de contar con apoyos relacionados con la persona con discapacidad. También los aspectos de cultura y valores, etc. Sobre esa base se han construido los instrumentos de medida del nivel de la calidad de vida.
En colaboración con otros grupos científicos, Giné hizo una investigación para conocer qué entienden las familias españolas por calidad de vida, y poder así establecer una escala. Entre las dimensiones detectadas, se encuentran: bienestar emocional, calidad de relación entre los miembros de la familia, hasta qué punto la presencia de un miembro con discapacidad puede influir en la relación, la salud tanto física como mental, el bienestar económico para atender las necesidades familiares, las capacidades de los padres para hacer frente a las necesidades de los hijos a lo largo de toda su vida, la acomodación de todos los miembros de la familia ante la presencia del miembro con discapacidad; y finalmente, un componente importante que nos hace sentir bien: salir con amigos y tener relación de amistad con otras personas o grupos, para superar el peligro de aislamiento social.

Un estudio de enero pasado con familias de un centro que atiende a niños con pluridiscapacidad en Cataluña, desvela que para los padres es importante la salud de sus hijos, pero también tener tiempo y espacios para ellos, y no estar todo el día sobrepasados por los problemas de atender al niño; decidir libremente lo que quieren hacer sin pensar si van a poder o no, disfrutar plenamente de todos los hijos, y no centrarse solo en el discapacitado; poder cumplir los proyectos laborales, tener tranquilidad y descansar bien, saber que el niño está bien atendido y que se trabaja al máximo en el centro para cuidar de él, participar en la comunidad, tener recursos para hacer frente a las necesidades, tener buena relación con la familia.

Las limitaciones a las que las familias dan mayor relevancia son: renuncias en el ámbito laboral, no poder hacer lo que te gusta, no tener espacio para la pareja, falta de tiempo, poder dedicarse más a los hermanos, sobreesfuerzo físico y emocional, no saber qué va a pasar mañana, y más gastos. Y qué proponen: preservar tiempo y espacio para los proyectos personales, preservar tiempo y espacio para la pareja, planificar momentos para disfrutar juntos todos los miembros de la familia, apoyos en casa que liberen tiempo a los padres, información sobre el desarrollo del niño y los recursos, promover sistemas de más apoyo familiar, hacer cumplir la legislación sobre la conciliación laboral, y adaptar espacios e instalaciones.



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