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Precio de la energía, rentas bajas y poca eficiencia, entre las razones que esgrime Economics for Energy en Comillas

EfE

La gran diferencia entre rentas altas y bajas, a consecuencia de la crisis, es una de las razones por las que casi un 10% de hogares españoles está en situación de pobreza energética. Es decir, 1,8 millones de familias apenas pueden pagar por el consumo de luz o gas a consecuencia, también, de los precios de la energía y de la poca eficiencia energética en los hogares. Así se desprende del informe "Pobreza energética en España. Análisis económico y propuestas de actuación", que Economics for Energy, centro de investigación sin ánimo de lucro apoyado, entre otros, por Comillas, presentó en la universidad.

Los responsables del estudio han utilizado métodos novedosos en España, como el llamado análisis econométrico. “Los indicadores que se suelen utilizar no reflejan bien la situación y tampoco en España hay una definición muy clara de lo que es un consumidor vulnerable”, afirmó Pedro Linares, co Director de Economics for Energy. Así, “la pobreza energética, en determinadas circunstancias, no coincide con la pobreza en general”, dijo.

Con todo, la pobreza energética se multiplicó en España por tres entre 2007 y 2013 (pasó del 3,60% al 9,88%). La situación se ha visto agravada, además, por el incremento del 76% en la factura eléctrica, y por la subida del gas en un 35% entre 2007 y 2014.

De todas las comunidades autónomas, Melilla, Ceuta, Canarias y Andalucía son las que, por ese orden, presentan los mayores índices de incapacidad para hacer frente a los gastos energéticos básicos. Además, según el informe, los hogares con ingresos bajos, menores a su cargo, inestabilidad laboral y viviendo en régimen de alquiler representan el perfil de mayor vulnerabilidad. Soluciones rápidas

Para paliar esta situación, Economics for Energy sugiere que se modifique el bono social, que ahora consiste en un descuento y sirve para ayudar a pagar la electricidad, que es el 60% de los gastos de energía de un domicilio. “Una solución sería un cheque nominativo que pagara exclusivamente los gastos energéticos y cuya financiación sería a cargo de los presupuestos públicos”, sugirió Linares.

La ayuda, según el informe, se destinaría a los hogares más vulnerables y sería válido para el consumo de todo tipo de energía, no solo la eléctrica. Además, serían necesarias medidas de eficiencia energética y una garantía de suministro que evitara cortes, algo que se lograría con el nuevo bono social propuesto. “Y, sobre todo, que las tarifas recojan los costes energéticos tal como son”, apostilló Linares.

 



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