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Comillas se suma al debate criminológico con la primera Jornada de Criminología: Control Social, Derechos Humanos y Seguridad

Jornadas-de-Criminologiaok1Desde una perspectiva global e integral de la seguridad humana, centrada no solo en el delito sino también en las personas, y con la vocación de formar profesionales con un perfil más plural e integral, los departamentos de Sociología y Trabajo Social y de Psicología de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales organizaron la primera Jornada de Criminología: Control Social, Derechos Humanos y Seguridad. El evento estaba pensado para los alumnos del doble Grado en Criminología y Trabajo Social y del Doble Grado en Psicología y Criminología.

“Queremos formar con nuestros perfiles criminólogos más completos”, afirmó la Decana, Belén Urosa, en la inauguración. “Que esta universidad esté presente en el debate criminológico es una alegría”, exclamó el Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, Antonio Obregón, en la clausura de la jornada, donde además subrayó el compromiso de la universidad con una determinada visión del hombre y la sociedad, que está detrás de estos estudios. “En nuestra concepción está presente el hombre con problemas, que causa y experimenta sufrimiento. Tratamos de investigar esto, para una sociedad más justa”, afirmó.

La jornada fue, sin duda, plural y abierta. Participaron profesionales y académicos, aportando sus puntos de vista sobre cuestiones como la construcción de la imagen de enemigo, las migraciones en la frontera sur, la violencia de género o la justicia restaurativa. Unos temas que tienen mucho que ver con el planteamiento de la titulación en Comillas. “La orientación de nuestros grados de Criminología es hacia la promoción de la calidad de vida y el bienestar comunitario, y la intervención con personas, víctimas y agresores, desde un enfoque que no busca el control y la sanción del delito, sino la mediación, la restauración del daño y el perdón, y la convivencia posible”, asegura Rosalía Mota, Jefa de Estudios del Doble Grado en Criminología y Trabajo Social.

Derecho penal del enemigo

Abrió la jornada Sara López Martín, investigadora del Grupo de Acción Comunitaria (GAC) y profesora del postgrado Actuaciones psicosociales, violencia política y catástrofes, de la Complutense. En su intervención abordó la construcción de la imagen del enemigo, haciendo una revisión comparada desde el Derecho Penal y los estándares internacionales de derechos humanos, y aplicando estos a cuestiones de indudable actualidad como las migraciones, la lucha contra el yihadismo o los movimientos sociales de protesta.

López reconoció que su perspectiva es la del “derecho penal del enemigo”, una doctrina jurídico-política de reciente creación, que pretende explicar cómo determinados Estados tratan a los ciudadanos, no como sujetos de derecho, sino como enemigos. “Se juzga a las personas por lo que son, no por lo que hacen”, afirmó. Sin embargo, durante el debate posterior a su intervención se planteó si con esta perspectiva no se construye un nuevo enemigo, la policía o el Estado, al que se presenta como un sujeto amenazante y conculcador de derechos.

Migraciones

Jornadas-de-Criminologiaok4La primera mesa redonda se centró en las migraciones que se producen en la frontera sur. Inés Abril Stoffels, trabajadora social de Pueblos Unidos, llamó la atención sobre el contexto de vulnerabilidad de las personas que toman la decisión migratoria. “Con las vallas, no vamos a persuadir a toda esa humanidad que piensa que aquí puede tener un futuro de conseguirlo”, aseguró. Además, denunció los microrracismos que detectan los inmigrantes en nuestro país, y advirtió a los futuros profesionales del racismo institucional, que se materializa en los discursos políticos, en las conductas discriminatorias de los trabajadores de los servicios públicos y en las formas de intervención de los agentes sociales.

Para Patricia Fernández Vicens, abogada de la Coordinadora de Barrios, los estándares máximos de ciudadanía, vinculada al disfrute de derechos y obligaciones, no tendrían que estar vinculados a la posesión de un documento de identidad. También señaló la importancia de las imágenes que tenemos sobre la migración. “Hemos pasado de un africano salvado a un africano invasor, que ha ido calando en el imaginario social… en esto tienen responsabilidad los medios de comunicación, pero también los políticos”.

José Manuel Aparicio, investigador del Instituto Universitario de Estudios sobre las Migraciones, avisó a los alumnos de que “profesionalmente somos lo que nos preocupa, y si no nos preocupa nada, somos mercenarios más que profesionales”. Presentó las migraciones como un poliedro, una de cuyas caras es la experiencia de sufrimiento, “un lenguaje universal que compartimos todos”. A su juicio, no es utópico pensar que o reducimos desigualdades, o no habrá forma de frenar las migraciones. “Estamos hablando de formas de desarrollo y perspectivas migrantes”, resumió.

Violencia de género

Carlos Martínez Pérez, guardia civil y trabajador social, abrió la mesa dedicada a la violencia de género. Presentó a los alumnos el protocolo que ha creado para guiar a los agentes en su trabajo con víctimas, en el que se abordan todas las fases del proceso. “Ellas confían en nuestra profesionalidad y sobre todo en nuestras ganas de ayudarlas”, afirmó. Para Martínez, la prevención debe entenderse como el recurso más importante y menos costoso, “si el sexismo se aprende, la igualdad también, y ahí tenemos que luchar todos”.

Jornadas-de-Criminologiaok3Carmen Rodríguez, que ha ejercido como fiscal sustituta en los juzgados de violencia de género, dio claves a los alumnos para que sepan como actuar con una persona víctima de violencia de género. “Si somos conocedores de un delitos de estas características, todos tenemos la obligación de denunciar”, les recordó.

Para Monserrat Vega, trabajadora social en el punto de violencia de Rivas-Vaciamadrid, la violencia de género nace de la desigualdad entre mujeres y hombres, “es un problema estructural y una lacra social, pero también un problema de derechos humanos de las mujeres”. También se refirió a las campañas de sensibilización centradas en la denuncia que, en su opinión, culpan a la mujer de la situación y la hacen única responsable.

Justicia restaurativa

Txema Urquijo, ex-coordinador de la política de víctimas del Gobierno Vasco, expuso cómo se ha aplicado la justicia restaurativa en el marco del terrorismo. “Si una persona que ha cometido un delito tan horroroso y una víctima quieren sentarse a hablar, no hay nadie, ningún gobierno, ni ninguna persona, que puedan poner trabas”, aseguró. Eso sí, “sólo se puede hacer aplicando criterios de mediación, y por profesionales. Deben dársele todo tipo de garantías a la víctima para que no tenga un resultado pernicioso”, advirtió. La evaluación del proceso fue medir la satisfacción que experimentaban las propias víctimas, “y es por eso que calificamos, no solo de éxito la experiencia, sino que justifica estar en política”.

El profesor de la Facultad de Derecho (ICADE), Julián Ríos, relató el encuentro y el diálogo entre víctima y victimario, en presencia de los mediadores. “Quien asesinó pone rostro y humanidad, por primera vez, a aquello que un día negó. Encuentra la humanidad rota, la humanidad que él ha roto, en su propia humanidad”, contó. Un punto importante es que “solo de humano a humano hay liberación del odio, de humano a terrorista no es posible”. “Algunos lo niegan, porque aseguran que no es posible la equidistancia. Pero nosotros decimos que este encuentro tiene que ser de humanidad a humanidad, ya el Estado de Derecho ha dicho quién es victimario y quien es víctima”, afirmó.

Jornadas-de-Criminologiaok21María Prieto, profesora de Psicología de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales, habló del proceso del perdón y la reconciliación. “Hay gente que confunde el perdón con la reconciliación, pero no tiene porqué. La reconciliación restablece la relación, el perdón, no. Además el perdón no necesita de la participado del agresor”, explicó. Advirtió, sin embargo, que es posible y respetable no perdonar, que nunca deber ser una obligación. “Hay veces que el daño ha sido tan atroz que la persona no puede o no quiere perdonarlo”. Con todo, “en la medida que la víctima entiende al otro, sus motivos y sus porqués, restaura ciertos valores perdidos, vuelve a reconstruir la imagen de comunidad aceptable y vivible, y se reduce el sentido de injusticia”.

Jornadas como ésta, que coordinaron los profesores Lucía Halty y Pedro Cabrera, son importantes para los alumnos porque les ofrecen la oportunidad de abrirse y entrar en contacto con el mundo profesional.  Además les permiten integrar y relacionar contenidos de asignaturas diferentes, tomando conciencia de la vinculación y el perfil completo del plan de estudios. 

 



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