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Durante el aula de Tecnologías Energéticas, el ex director de Tecnología de Hunosa, José Antonio Sáenz de Santa María Benedet, defendió el fracking y las tecnologías que permiten extraer más hidrocarburos

Hidrocarburos-no-convencionDe un yacimiento convencional, se extrae entre el 30 y el 40 % de petróleo y gas. El resto queda atrapado en la roca madre, que es donde se generan los hidrocarburos. Pero ahora, lo que antes era imposible de sacar puede extraerse gracias a las nuevas tecnologías que permiten llegar a esos lugares inaccesibles a miles de metros de profundidad. Todo ello ha triplicado las reservas existentes hasta la fecha y se ha convertido en una de las razones por las que el precio de los combustibles ha bajado.

En la actualidad "podemos acceder a ese 70 % de petróleo adicional, lo que supone unos 10.000 millones de barriles más, con lo que tendremos hidrocarburos para 200 años", aseveró Sáenz de Santamaría Benedet, consultor independiente y Director de Geología de Hunosa entre 1996 y 2001. Lo dijo durante la conferencia "Hidrocarburos no convencionales: energía para el siglo XXI", organizada por la Cátedra Rafael Mariño de Nuevas Tecnologías dentro del ciclo Aula de Tecnologías Energéticas.

Un gran cambio tecnológico

La tecnología es la clave. "Para mí, el gran cambio han sido los pozos dirigidos", aseguró Sáenz de Santamaría. Son tecnologías que, a partir de una perforación convencional, pueden horadar el subsuelo en horizontal, lo que permite romper más cantidad de roca a altas presiones y liberar más hidrocarburo. "Se puede hacer un pozo en el ICAI y llevarlo bajo la estatua de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid con un error de tan solo diez metros", explicó gráficamente Santamaría, para después asegurar que "las industrias espacial y petrolera son las más tecnificadas que existen".

Sáenz de Santamaría defendió el fracking (fracturación hidráulica). "Se lleva haciendo desde los años 40 y consiste en romper roca impermeable inyectando agua con cosas (sic), como bactericidas, reductores de fricción" y otras muchas sustancias "con usos industriales y domésticos". Negó que la técnica afectara a acuíferos de agua dulce porque "a más de mil metros de profundidad todas las reservas de agua son saladas", y aseguró que todo pozo de petróleo convencional será fracturado a lo largo de su vida.

También se mostró sorprendido ante la negativa del Gobierno español a permitir las prospecciones y puso de ejemplo a Estados Unidos porque "medio país puede ser explotado y ha pasado de ser importador a exportador".

El ponente, ante cuestiones críticas de los asistentes respecto al calentamiento global y el uso masivo de hidrocarburos, no dudó en asegurar que "el petróleo es la energía del siglo XXI". "El problema no es el cambio climático, sino el ser humano, que es un ávido consumidor de energía, y el modelo de vida que tenemos, al que nadie quiere renunciar", criticó, para después revelar que en España consumimos 1,8 millones de barriles de petróleo al día, y que cada ciudadano gasta un barril al mes.



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