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Desde esa premisa, Kunal Bhattacharya, Director del Departamento de Gestión de Recursos Humanos del Sinhgad Institute of Business Administration and Research (SIBAR), de la Universidad de Pune, explicó las particularidades coyunturales y culturales de su país en una conferencia organizada por la Cátedra de Internacionalización Empresarial, Diversidad y Desarrollo Profesional. "Para trabajar en la India las multinacionales necesitan comprender su diversidad, de lo contrario fracasarán", afirmó.

Marta Muñiz, Directora de la cátedra, recordó a los asistentes la importancia creciente de la India en la economía y los mercados internacionales, lo que la convierte en uno de los destinos más atractivos para la inversión y el establecimiento de las multinacionales. Por eso, y por su carácter multilingüe, multirreligioso y multicultural, defendió el interés de un acercamiento práctico a la gestión de recursos humanos en el país.

Bhattacharya realizó una aproximación a la India, en general, y a la ciudad de Pune en particular, uno de los nuevos polos de desarrollo empresarial, considerada además como el "Oxford del Este", en términos académicos y educativos. Una pujanza económica y un atractivo empresarial incuestionables también para las empresas españolas; como ejemplo, citó el hecho de que más de 35 compañías de nuestro país se han instalado en la India en los últimos años y que la india Tata Motors compró en 2010 la española Hispano Carrocera, hoy Tata Hispano.

Las empresas que se instalen allí deben tener presente el modelo de "unidad en la diversidad": 14 lenguas oficiales, disparidad económica, diferencias sociales, tres religiones mayoritarias y siete minoritarias y enormes diferencias culturales. Para completar el cuadro identificó cuatro atributos de la cultura empresarial india: familia, emprendimiento, jerarquía y diálogo intercultural.

Es fundamental tener presente la importancia de la familia en la cultura. Como ejemplo, Bhattacharya señaló que las decisiones que afectan a la vida laboral no las toma sólo el trabajador y no es nada habitual que un hombre se marche lejos, no ya de sus hijos, sino de sus padres o hermanos. Para un directivo indio lo primero es lo primero y no hay duda de que la familia es parte de la compañía. Las relaciones interpersonales también tienen sus particularidades y, aunque las relaciones y el tratamiento entre compañeros es casi de hermanos más que de colegas, no es fácil integrar plenamente a personas con diferente bagaje cultural, procedentes, por ejemplo, de distintas regiones del país. Por eso, señaló la importancia de las habilidades de pensamiento lateral, incluso por encima de las tradicionales de relación interpersonal, y que "es necesario desarrollarlas en entornos laborales multiculturales e interorganizacionales".

Para comprender las diferentes concepciones empresariales, Bhattacharya identificó la cultura india con mentalidad arquetípicamente femenina y la occidental con masculina, añadiendo a las contraposiciones habituales otras como espiritualidad frente a materialismo o colectividad frente a individualismo. Para este experto en la gestión de recursos humanos, las cualidades típicamente femeninas son esenciales para tener éxito como directivo en India. Estas diferencias de aproximación y actitud hacia la vida suponen un cambio cualitativo en la misión y los objetivos del negocio, y afectan

Entre los consejos para conservar a los empleados destacó la importancia de mantenerlos emocionalmente unidos a la compañía, protegidos y con un fuerte sentido de pertenencia, "algo así como el patriotismo". Los trabajadores tienen que sentir que la empresa quiere tenerlos y "los incentivos monetarios nunca serán una herramienta efectiva para retener el talento".

En opinión de Bhattacharya, las premisas orientales para la dirección de recursos humanos no sólo son útiles para las compañías que quieran trabajan en su país u otros del entorno, sino que deberían ser adoptadas por los empresarios occidentales. "La gestión occidental contemporánea debería parecerse a la oriental", dijo. Mirar al interior, en lugar de al exterior; potenciar lo espiritual frente a lo material y prescindir del control de las pasiones, son medidas que, a su juicio, reducirían los niveles de estrés y ansiedad de los trabajadores, mejorando su rendimiento.

En el coloquio posterior a la conferencia, en el que también participó Veer Mangnale, Director del SIBAR, se abordaron cuestiones como el futuro de la India, que ambos coincidieron en que la sitúa en el liderazgo mundial, la calidad de vida de los expatriados en el país, la consideración de las mujeres en el ámbito empresarial o la fuga de talentos.

 



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