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jornada marinoSolo cuando los trabajos de exploración en marcha confirmen la existencia de las reservas de gas de pizarra (también conocido como shale gas, gas de esquisto o gas de lutita) que se estiman actualmente en España, se deberá juzgar la conveniencia de autorizar su explotación comercial. Esta es una de las conclusiones de la XI Jornada Anual de la Cátedra Rafael Mariño de Nuevas Tecnologías Energéticas, de Comillas, que centró su atención en el tema "Usos del agua en las nuevas tecnologías energéticas: hidrocarburos no convencionales y geotermia".

Estudios actuales, como el realizado por Deloitte, sugieren un importante efecto sobre la economía y la creación de empleo, que podría llegar a los 260.000 puestos de trabajo, en un escenario medio de explotación de los recursos estimados, además de una contribución agregada al PIB superior al billón de euros, dado el alto valor añadido sobre la producción del sector, y de 40.000 millones de euros a la balanza comercial, al reducir las importaciones de petróleo y cubrir la demanda nacional de gas natural.

Otra conclusión extraída de las sesiones, y bastante ignorada por la población en general, es que la denominación de no convencional que se aplica a este tipo de hidrocarburos (gas y petróleo) se refiere al tipo de yacimiento en el que se encuentran, y no al producto. Su existencia se conoce desde hace decenios, pero hasta hace poco no se disponía de técnicas de extracción apropiadas, aunque complejas. Otra característica de estos yacimientos es que son muy abundantes y geográficamente más dispersos que los convencionales, por lo que sus implicaciones geoestratégicas son muy importantes.

La fracturación hidráulica (fracking) es una técnica de explotación del gas de pizarra, basada en perforaciones horizontales en el terreno desde las que se fractura la roca, normalmente con agua a presión y una pequeña cantidad de aditivos. Este sistema se ha empleado durante decenas de años en la explotación de hidrocarburos en España, con la novedad actual de que se puede perforar en horizontal a la profundidad que se requiera.

Los riesgos de esta técnica de extracción son similares a los que se pueden producir en yacimientos convencionales, y existe ya la tecnología necesaria para minimizarlos, además de una regulación apropiada, según otra de las conclusiones extraída de las aportaciones de los expertos que intervinieron en la jornada.

En España, en la actualidad, no se discute la explotación comercial de estos recursos, sino que se lleven a cabo trabajos previos de exploración para estimar su alcance y analizar la conveniencia de su extracción. Como expuso en el representante del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, Sergio López Pérez, Subdirector General de Hidrocarburos, la Administración es partidaria de evaluar tales posibilidades.

Para Juan Carlos Muñoz-Conde García, de Shale Gas España, estamos ante una oportunidad histórica que se enfrenta a una oposición ecologista y ciudadana, que la convierte en un problema político y social. No obstante, la situación va cambiando ya que hay agentes sociales que están variando de posición. Como ejemplo, citó la declaración firmada por la UGT y CC OO con la patronal petroquímica española, en la que se respalda la exploración de los recursos para decidir sobre su explotación, y se señala que: "En la economía global, condenar a la industria española a competir con un precio del gas tres veces superior al de Estados Unidos, es condenar su futuro".
En la sesión inaugural de la jornada, que presidió el Rector de Comillas, Julio L. Martínez, SJ, acompañado por la Directora de la cátedra, Yolanda Moratilla, Carlos López Jimeno, Director General de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid, destacó la valentía de los organizadores del encuentro en unos momentos en que se habla del fracking sin saber muy bien lo que es, porque España no debe renunciar al menos a la exploración de los recursos que tiene de estos hidrocarburos, cuya factura supera los 40.000 millones de euros anuales.

En las sesiones programadas intervinieron consultores, expertos de empresas energéticas y tecnológicas, académicos y representantes de la Administración.



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