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graduacion-r"Porque habéis estudiado en esta institución os pido compromiso con lo esencial de la vida, un compromiso que solo podrá moveros si vivís cada día con gratitud por vuestras cualidades y talento, por las oportunidades privilegiadas de que gozáis y, en definitiva, por tanto apoyo recibido. No dejéis que os engulla la soberbia ni la gloria vana ante lo que vais alcanzando, ni tampoco la tristeza de lo que podíais haber hecho mejor. Agradecer y tener los pies en la tierra (tierra se dice humus en latín y de humus viene la palabra humildad)". Estas palabras del Rector (discurso a los alumnos de grado / discurso a los alumnos de postgrado) de la Universidad Pontificia Comillas, Julio L. Martínez, SJ, encierran las dos claves que transmitió a los cerca de dos mil alumnos de la institución que, al terminar sus estudios de grado y de postgrado universitario, asistieron a los actos de graduación del curso 2013-14.

Los estudiantes recibieron sus becas de graduación en el transcurso de cinco sesiones de clausura. La primera reunió a los titulados de 24 másteres universitarios impartidos en las diferentes facultades y escuelas y en el Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones. En nombre de sus compañeros de promoción, intervino en primer lugar María Pizarro Escabia, del Máster Universitario en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Al pensar en el curso que finaliza y después de haber conversado con los miembros de la promoción, la primera palabra que vino a su mente fue "agradecimiento". Agradecimiento por habernos dado la posibilidad de formar parte de un proyecto, basado no solo en la transmisión de conocimientos sino también en el desarrollo integral de las personas y en el servicio a la sociedad para contribuir a hacer un mundo mejor.

Norberto Roiz Lafuente, alumno del Máster Universitario en Dirección Ejecutiva de Empresas (MBA), destacó que el curso que termina les ha dejado una huella que será indeleble al paso de los años, y eso es fruto de profesores, personal no docente, compañeros y, por supuesto, de nuestras familias, que con el sacrificio y el apoyo, en unos casos económicos, en otros de tiempo, en otros de renuncia a otras prioridades, han contribuido a nuestro éxito que hoy celebramos juntos.

El padrino de la promoción Carlos Palacio Oriol, Presidente de Talgo, resaltó que intervenir en el acto, junto a que sus dos únicos hijos estén estudiando ingeniería en Comillas ICAI, hacen un poco más suya esta universidad. En la historia de Talgo, desde sus orígenes como empresa, la aportación de los ingenieros del ICAI y de profesionales formados en Comillas ICADE ha sido fundamental, dijo. 

Tras animar a los alumnos a participar en el Premio Talgo a la Innovación Tecnológica, manifestó que los másteres de esta universidad títulos de gran prestigio que abrirán a sus poseedores puertas en vuestra vida profesional, y les recordó que en empresas como Talgo, además de la buena preparación profesional y técnica, tanto o más importante "son los valores que habéis podido aprender de esta universidad tan inteligentemente dirigida por la Compañía de Jesús".

Un día de esperanza

En la segunda sesión, se impusieron las becas de graduación a los alumnos de estudios eclesiásticos, ciencias humanas y sociales y enfermería y fisioterapia. Jessica Nita Kerber, estudiante del Baccalaureatus in Theologia, comenzó sus palabras como representante de la promoción, recordando que, cuando empezaron sus carreras, no podían imaginar lo que sería este día, para mostrar su confianza en que la espera, que parecía larga, se haya convertido en esperanza. Una esperanza que se ha ido gestando de la mano de los profesores, en el apoyo de sus compañeros, y el respaldo permanente de sus familias, a las que dio las gracias por confiar y esperar que un día verían y entenderían las posibilidades que les han dado.

Antonio Palomar Ruiz-Gálvez, del doble grado en Relaciones Internacionales y en Traducción e Interpretación, aconsejó a sus compañeros que sean leales a sus ideas y valores. Les recordó que el dinero y las posesiones materiales se pueden perder en un segundo, pero los principios no se los puede quitar nadie y por eso son de lo más valioso que tienen. Que no se subestimen, porque les va a tocar vivir en un contexto difícil, pero salen con el título de una de las universidades más prestigiosas de España.

Como padrino de la promoción, Sjur Bergan, Jefe del Departamento de Educación del Consejo de Europa, dijo a los estudiantes que las instituciones y las leyes democráticas funcionan solamente si se apoyan en una cultura democrática. Tener una cultura democrática quiere decir implicarse en la sociedad, aceptar dar de su tiempo para trabajar por los demás. Implica comprometerse en el espacio público, no retirarnos a nuestro espacio individual, y saber aceptar algunos inconvenientes a corto plazo para obtener objetivos más importantes al largo plazo.

Bergan planteó un ejemplo para demostrar que en Europa no todos tienen la posibilidad de recibir la educación que quieren: En Tbilisi, la capital de Georgia, hay un grupo de niños que viven en la calle, abandonados por sus padres, sin techo ni documentos, y sin educación. Este problema no es solamente de una ciudad o de un país, sino que se da en varias naciones. Además de un título de mucho valor, el padrino de la promoción deseo a sus apadrinados que se lleven de Comillas una mente abierta que les dé el deseo de seguir aprendiendo y un compromiso con la sociedad, con la Iglesia y con la humanidad, de implicarse en el futuro de España, de Europa y del mundo.

Hambre de aprender y servir

La tercera sesión de graduación convocó a los estudiantes de Ingeniería Industrial, Ingeniería en Informática, Ingeniería en Organización Industrial, Ingeniería en Informática y en Organización Industrial, Ingeniería Electromecánica e Ingeniería Telemática, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI).

Fernando Abril-Martorell García, de Ingeniería Industrial, felicitó a sus compañeros de promoción por haber conseguido su objetivo, aunque para ello hayan tenido que renunciar a muchas cosas; "algunos hemos perdido hasta parte del pelo, pero ha merecido la pena", dijo. Ha sido mucho lo que hemos aprendido, continuó, nos han enseñando a trabajar en equipo y, cuanto más soberbios hemos sido, más nos han bajado los humos. Hemos madurado y perseverado, gradualmente. Y ahora, aseguró, somos un grupo con hambre de seguir aprendiendo y de servir a la sociedad, manteniendo el afán de superación.
Patricia Martín Vicente, de Ingeniería en Informática y en Organización Industrial, resaltó que más 60 por ciento de los alumnos han hecho estancias en otros países; en su caso, Estados Unidos. Agregó que les han inculcado los valores del esfuerzo, la perseverancia, la excelencia, el espíritu de colaboración o el compromiso, que van a ser las señas de identidad de su generación.

El padrino de la promoción fue el profesor Tomás Gómez San Román, decimo noveno premio Javier Benjumea del Colegio/Asociación Nacional de Ingenieros del ICAI, que contó a la audiencia tres historias de su vida. El ICAI y los jesuitas le enseñaron lo que les caracteriza como personas y profesionales, y tuvo la suerte de encontrarse con el profesor Ignacio Pérez-Arriaga, que les habló de la importancia de la investigación, en la que actualmente la escuela y su Instituto de Investigación Tecnológica son referentes de prestigio nacional e internacional.

La segunda historia tiene que ver con una frase de Sartre: felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace. Una máxima que Gómez San Román descubrió al llegar a la madurez, y que tiene que ver con lo que llamamos vocación. La vida tiene más ingredientes por los que merece la pena vivirla, manifestó al explicar su tercera historia: los hijos dan mucho sentido a la existencia y los padres que nos acompañáis sabéis a qué me refiero, añadió.

María Eugenia Sanmartín García-Osorio, doble grado en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas (E-3), abrió el turno de intervenciones de la cuarta sesión, destinada a los titulados en Derecho de los programas E-1, E-3 y E-5. Jamás olvidarán las noches sin dormir para acabar un montón de trabajos afirmó San Martín, antes de manifestar que hoy todos cuantos se gradúan volverían a tomar la misma decisión de comenzar sus estudios en Comillas ICADE, si tuviesen la oportunidad, porque es donde han crecido. Se dirigió a las familias que asistían al acto para decirles que este triunfo es "tan vuestro como nuestro, que nos dais la fuerza para llegar a la cima, que os queremos con locura y estaremos siempre eternamente agradecidos".

Ana María Muñoz Pedraz, del grado en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración Pública (E-5), dijo que le faltaban palabras para agradecer a sus padres todo lo que han hecho por ellos, antes de mostrar su agradecimiento al profesorado, al personal de administración, de cafetería, de reprografía, a todos y cada uno de los que forman parte de la institución.

Después de dar la enhorabuena a sus amadrinados, Mercedes Fernández Fernández, Socia Directora de Jones Day, les dijo que tienen la vida por delante y el mérito de haber superado retos y una importante etapa. Contáis, agregó, con un activo envidiable del que no podéis desprenderos la mejor y más completa formación en conocimientos y valores.

Fernández pasó a continuación a dar algunos consejos a los componentes de la promoción. Entre ellos, mantenerse siempre bajo la consigna del respeto a la ley, en la que se han formado. La abogacía, añadió, es una profesión envidiable y envidiada. La mejor compensación es sentirse recompensado con la satisfacción del trabajo bien hecho. Solo si se sufre cuando se pierde un caso, se está en condición de disfrutar cuando se gana. No es recomendable trasladar a los demás nuestras incertidumbres internas. La ambición es positiva siempre que seamos conscientes de que el objetivo que se persigue debe ser proporcional al esfuerzo que estamos dispuestos a desempeñar, y nunca menospreciéis el valor de un buen escrito.

Ganar la confianza de los demás

La última sesión concentró a los egresados de Administración y Dirección de Empresas (E-2, E-3 y E-4) y Ciencias Actuariales y Financieras (CAF). En representación de sus compañeros, Carlota Arechederra Álvarez, de CAF, apuntó que la suya es la última promoción de esta licenciatura. El éxito, continuó Arechederra, no es fruto del azar y de la suerte, sino del esfuerzo, que es la máxima que debe iluminar nuestra vida. Nuestras elecciones determinan nuestra vida, y lo que importa es seguir con las ganas e ilusiones que han tenido hasta ahora para comerse en mundo. Comerse el mundo, precisó, significa ser una persona íntegra y sentirse realizado.

Francisco Vallejo Prieto, de E-2, comenzó por el capítulo de agradecimientos, en el que se refirió a la paciencia y dedicación de los profesores que han dejado huella en ellos y les han ayudado a decidir qué hacer con sus carreras; a la ayuda recibida del decanato de la facultad, y a los boletines informativos de la universidad. Y agregó que no han sido los alumnos los únicos en cambiar, porque también lo ha hecho la universidad con la oferta de nuevos grados que seguirán manteniendo la institución a la vanguardia universitaria.

Antiguo alumno de Comillas ICADE, padre de alumno y ahora padrino de la promoción de este año, tomó la palabra Jorge Morán Sánchez, Senior Fellow de Harvard University, Consejero de Boston University y miembro del Advisory Board de Columbia University, así como exConsejero Delegado de Sovereing Bank.
Morán empezó dirigiéndose a los padres y familiares de sus apadrinados a los que relató una historia que a él le contó la CEO de una de las mayores empresas del Dow Jones. Originaria de la India, cuando esta directiva visitó su pueblo, su madre le pidió que dedicase una mañana a recibir a vecinos y amigos que querían saludarle. Se formó una larga cola ante la casa y, al llegar ante la CEO, todos le saludaban con un suave gesto y una sonrisa; pero, al llegar a su madre, le aplaudían y felicitaban fervorosamente por el buen trabajo hecho. "Hoy a vosotros madres y padres, es el momento de daros un aplauso y deciros felicidades por el buen trabajo que habéis hecho", señaló.

Entre los recuerdos que os lleváis, siguió diciendo Morán a sus apadrinados, están lo que en Harvard denominan las cuatro ces de las grandes universidades: capacidades, conexiones, caché y carácter. Cuatro ces que os convierten en una élite, cuyo único significado es que estáis obligados a hacer un mundo diferente y mejor para vosotros y, lo que es más retador, para todos los que os rodean. Agregó el padrino un consejo: no tengáis miedo a fallar, sino a hacerlo dos veces, porque eso significará que no habéis aprendido del fallo, y ese error no tiene perdón. Y, antes de terminar, les puso deberes: cada día, al acabar la jornada, preguntaos si os habéis ganado la confianza de los que os rodean, porque hay una expresión más bella que decir te quiero, que es decir confío en ti.

graduacionAl cerrar cada sesión de graduación, el Rector pronunció su discurso de clausura de curso, en el que, entre otras cosas, manifestó: "En este momento de zozobra y de confusión, donde muchas instituciones están en entredicho, tanto por los efectos de la era de cambio que vivimos como por los errores cometidos y los golpes que algunos aprovechándose de la coyuntura les están propinando, no podéis dejar que lleven las riendas ni los que no quieren cambiar nada porque solo les preocupa su propio interés ni los que quieren arrasar con todo, saltándose las reglas y siendo profetas de un cambio al que van a imponer el rumbo que quieran haciendo creer que es el pueblo el que manda. En esta centenaria institución habéis aprendido que hemos de respetar las reglas y las instituciones sin escatimar esfuerzos por mejorarlas. Como por cierto está haciendo con decisión y entrega total el Papa jesuita".

"Sois ―concluyó el Rector―la mejor 'carta viva' de la universidad y sabed que nos conocerán y valorarán por cómo vosotros seáis y actuéis. Recordadlo, por favor, allí donde estéis. A vosotros se os aplican con justicia unas palabras que Ignacio de Loyola dirigió a unos jóvenes jesuitas de Portugal, con ellas quiero terminar: "Ningún logro común y corriente satisfará la gran obligación que tenéis de sobresalir… lo que no sería pequeño en otros sí lo sería en vosotros”. Y también las de Jesús en el Evangelio: ‘al que se le dio mucho, se le pedirá mucho’ (Lc 12, 48)". 



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